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Uroboros 5/8

Debemos tener presente que los partidos de ultraderecha o con políticas neoliberales son perjudiciales para el sostenimiento de la vida. Los que se definen como socialdemócratas (en realidad son socio-liberales) también pueden parecer dañinos pero tienen unos ideales de justicia, diversidad y equidad que es probable que queden como poso cuando el clima, el traspaso de los límites planetarios, así como la crisis de energías y minerales hagan obvio que es imposible mantener las prácticas del liberalismo económico. Y todavía no encontramos partidos claramente ecofascistas, pero en el momento en que sea evidente la crisis ecológica sin duda aparecerán, aunque esperemos que no seduzcan a un significativo número de votantes. 

Lxs migrantes, al viajar al Norte Global, trabajando intentan conseguir solo un poquito de lo muchísimo que, descarada e impunemente, hemos robado a sus pueblos —desde hace tiempo con nuestras empresas, sin necesidad de ocupar sus países— para terminar desestabilizando el clima universal y contaminando una enorme cantidad de espacios naturales.

Además, si nos paramos a pensarlo, es absurdo que alguien se arrogue los derechos sobre una tierra solo por haber llegado antes.

Los europeos de hace siglos cometieron con la colonización graves violaciones de eso que hoy conocemos como derechos humanos. Quedó una situación de colonialidad como secuela: quienes habitamos hoy en Europa, EE. UU. y otras zonas privilegiadas, nos seguimos beneficiando de la explotación a la que empresas de nuestros territorios continúan sometiendo a trabajadorxs y recursos de países del Sur, de los que llegan indispensables productos de consumo a los hogares y para propósitos energéticos.

Es necesario que ciudadanxs de todos los rincones nos agrupemos en torno a una nueva organización que parta de posturas ecologistas, con criterios antirracistas, anticolonial, en contra de la xenofobia, de la minusvaloración de las mujeres, así como de la discriminación de disidentes sexuales y de género, capaz de reconocer el derecho a moverse libremente por el planeta para intentar llevar una vida mejor.

Debido a nuestra inacción, multitud de grupos reaccionarios se han ido adueñando de las instituciones, llegando a ocupar gobiernos —lo comprobamos de manera especialmente acusada en los casos de India, Rusia, EE. UU., Filipinas, Italia, Argentina, Países Bajos, Túnez, Israel, Hungría, El Salvador o Panamá pero ocurre en muchos más sitios—, así que es urgente que cambiemos y dejemos de estar tan atomizadxs.

Volviendo a los Encuentros Asamblearios del Infinito, estos podrían celebrarse todas las semanas, los viernes, sábados o domingos (dependiendo de la ubicación de cada grupo), de manera que fuesen programados de forma simultánea a las reuniones de las otras religiones. Lo bueno de utilizar las mismas fechas que usa la religión hegemónica, es que nuestras rutinas están diseñadas para que una vez por semana acudamos a una reunión religiosa y ya hay días semanales de libranza en los trabajos, que en principio fueron creados para ello. Usar los días señalados para la oración por parte de las religiones oficiales no sería adecuado cuando se trate de practicar la taqiyya.

Estas reuniones se podrían convertir en referentes para lxs están habituadxs a acudir a un templo todos los fines de semana, a vivir en el seno de una religión. En diversas tierras, encontramos dentro de las grandes religiones patriarcales a fieles sin demasiada fe pero, que valoran las actividades comunitarias o la labor que se hace a favor de aquellxs que tienen menos recursos, frente a la pasividad de un individualismo que tiene cierto regusto neoliberal, soslayando lo contaminadas con misoginia que están esas instituciones.

Tradicionalmente las reuniones políticas han sido vigiladas por las autoridades. Pero no ocurre lo mismo cuando estas tienen un cariz religioso. No es tolerable por no ser democrático que puedan ser prohibidas y sería posible que la policía no se infiltrase en ellas. El hecho de que una reunión sea religiosa la dota de un sentido diferente. Constituir una organización de carácter religioso y no una de otro tipo otorga ciertos beneficios. De este modo, atentaría contra la libertad religiosa, ilegalizar la Congregación del Infinito en cualquier territorio.

Los Encuentros Asamblearios del Infinito consistirían en unas reuniones religiosas periódicas de no teístas. Como todas, en el fondo serían un evento con cierto matiz excluyente (excluirían a monoteístas, politeístas o a quienes no quieren saber nada de este tipo de organizaciones). Por eso, al tiempo que convocamos en un pueblo o barrio una de ellas, nuestra obligación será participar en las convocatorias también de otras reuniones más inclusivas, cuando sea necesario, o intentar revitalizar las que ya estén normalizadas: las asambleas vecinales o ciudadanas1 —ya sean estas de barrio, de pueblo, de comunidad indígena local o de mancomunidad de municipios— y tratar de constituir un nuevo “poder de la democracia”. Podemos aprender de ejemplos como las de Rosario (Argentina) en 2001, las de Quito (Ecuador) en 2005, las que surgieron en todo el Estado Español a raíz del 15M de 2011 o las que se han ido articulando por el planeta con el paso de los años. En estas asambleas, además de practicantes de esta nueva confesión, también han de participar cristianxs, musulmanxs, judíxs, hinduistas, adeptxs de cualquier religión teísta o lxs que no profesen ninguna. De ellas podrían salir delegadxs para formar una asamblea local, de esta para una autonómica, regional o estatal —en caso de Estados federados— y, a su vez, de esa para una estatal nacional o federal. Unas reuniones que tienen que ser periódicas, no como las extraordinarias Asambleas Ciudadanas para el Clima2 que también han de servir de ejemplo. 

Igual que parece inteligente hacer coincidir en el tiempo los Encuentros Asamblearios del Infinito con los días asignados semanalmente a las festividades religiosas hegemónicas, sería deseable que se estos encuentros se llevasen a cabo un día diferente de aquel en el que tenga lugar la asamblea vecinal o ciudadana. 

Quienes formemos parte de la Congregación del Infinito, hemos de ayudar en la convocatoria periódica (lo idóneo sería con una frecuencia semanal) de las asambleas vecinales o ciudadanas para toda la comunidad y difundir —ya sea con carteles, nuestras RR.SS. o cualquier otro medio— sus convocatorias. Tenemos que tomar el rol de facilitadorxs o azafatxs en estas asambleas.

Es conveniente que nuestros Encuentros Asamblearios del Infinito, sean reuniones de pequeño tamaño, ajustadas como máximo a unas 150 personas, o sea al número de Dunbar3, y utilizar mecanismos de confederación para dimensiones más grandes. Parece prudente encontrarse de forma oculta y comunicarlo después, sin mencionar el nombre de quienes han acudido, para aquellxs que no deseen “salir del armario”. También será necesario hacerlo escondiéndose en todos los lugares donde no esté garantizada la seguridad de sus integrantes. 

Podrían constituirse en foros en los que reunirse semanalmente para discutir y elaborar estrategias con el fin de mitigar, paliar y adaptarse a las diversas amenazas, como el caos climático, la crisis energética, la de materiales, el brutal descenso en la biodiversidad, el aumento en la producción de desechos y contaminación que requiere una economía que necesita estar en constante crecimiento o cualquier otro tema que está causando o es causado por la emergencia ecológica. También para compartir experiencias de discriminación (solo si a lx afectadx le apetece) y discutir acerca de machismo, racismo, LGTBfobia, capacitismo, xenofobia… Aun en el caso de que no se llegase a consenso alguno convendría tomar acta de ellas para reflejar, al menos de manera aproximada, por donde han ido las discusiones. El objetivo real es crear una comunidad cohesionada, incluso sabiendo que dentro de ella van a aparecer diferentes cosmovisiones. 

En dichas asambleas participaría cualquiera que no se haya dejado seducir por las promesas de los teísmos, independientemente de lo que pueda creer que encierra la palabra infinito. Podrían intervenir personas materialistas, ateas, agnósticas, deístas o panteístas y las que tengan creencias espiritualistas, en energías o en reencarnaciones. Igualmente podrían hacerlo quienes crean en determinados espíritus de la naturaleza aunque los llamen dioses. La finalidad no es crear un movimiento anti-teísta, sino de construir una alternativa no teísta.

En el presente, es una práctica habitual, después de cada reunión de un grupo, sindicato o asociación, quedarse bebiendo en un bar, para favorecer la creación de una comunidad en base a la camaradería. Que a partir de nuestros eventos se construya una es el principal motivo por el que se van a producir los Encuentros Asamblearios del Infinito. Sin embargo, esta colectividad resultaría demasiado sectaria si se ciñese solo a lxs que formasen parte de esta entidad religiosa no patriarcal. Convendría aprovechar también la diversidad que encontramos en las asambleas vecinales o ciudadanas y conseguir que se formasen otras allí.

1 Es destacable que no hace falta tener ningún tipo de documento identificativo oficial para participar en ellas, al contrario de lo que ocurre en las elecciones municipales, insulares, autonómicas, generales o europeas. En consecuencia, será posible que lxs que se encuentran en situación administrativa irregular se expresen allí.

2 Entre 2021 y 2022 tuvieron lugar en el Estado Español y en otros de la UE las Asambleas Ciudadanas por el Clima. En ellas se hicieron varias recomendaciones para cada país pero no tenían un carácter vinculante.


3 El antropólogo Robin Dunbar (1947) elaboró en los 90 del siglo XX una teoría según la cual 150 es la cantidad de personas con las que podemos mantener relaciones significativas, más allá de considerarlas simples conocidas.

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Uroboros 4/8

La xenofobia, el recelo y el desprecio que hay en toda Europa hacia lxs migradxs se han concretado institucionalmente despliegue de una necropolítica encaminada a que una significativa proporción de quienes pretenden instalarse en la UE se tengan que jugar la vida para entrar en el continente. También es muestra del peligroso racismo que se sigue extendiendo por todo el planeta. 

Hay que luchar permanentemente contra ese racismo, además de con políticas antirracistas, con algunas medidas para combatirlo como: conseguir un aumento de referentes no blancxs o no payxs, tanto en la realidad de los cargos institucionales como en las ficciones —con representatividad y agencia, sin incluir tokens1, gran cantidad de educación antirracista en los medios de comunicación de masas y RR.SS., así como multitud de eventos callejeros dedicados a la aceptación de quienes tienen diferentes culturas. 

Es un lugar común en grupos de ultraderecha que la población blanca, especialmente la de clase baja, esta siendo sustituida por la migrante. En 2011 Renaud Camus publicaLe Grand Remplacement (El gran reemplazo), una obra en la que sostiene que la blanca y de cultura cristiana europea, no es que esté recibiendo unxs migradxs que aumentan su diversidad, sino que está siendo reemplazada por otra masa compuesta de ciudadanxs no blancxs y musulmanxs. Tesis islamófoba que igualmente sostiene Michel Houllebecq en su novela Sumisión, publicada en 2015. Renaud Camus no inventó nada, solo recogió un concepto que se repite en amplios sectores de la ultraderecha blanca de diversos países y que guía las acciones de quienes están a favor del supremacismo blanco, como el que en 2022 disparó en Buffalo (New York) o el que lo hizo en Jacksonville (Florida), en agosto de 20232. El eco que tienen en Europa estas creencias explica el doble rasero con el que tratamos a lxs refugiadxs, según tengan una nacionalidad europea —además de la piel clara, los ojos azules y creencias cristianas— o no.

En el sur de Abya Yala los fantasmas se alejaron después de la llegada de gobiernos de izquierda a Colombia y Chile, la derrota de Bolsonaro en Brasil y su posterior condena por intento de golpe de Estado, aunque se vuelven a acercar con los mandatos de Milei y Noboa o la última llegada de la derecha al poder en Bolivia. En el norte, a pesar de la alegría que nos aporta Sheinbaum y sus Mañaneras del Pueblo, tenemos que volver a vivir con Trump al timón. Es preciso potenciar nuevos marcos conceptuales que destaquen la interdependencia y la ecodependencia de las criaturas humanas para que así lxs votantes no estén tan desubicadxs en las elecciones.

No hay ningún tipo de reemplazo demográfico. En realidad se está produciendo una redistribución de individuxs de los Estados con menor IDH a los que, actualmente, tienen uno mayor (producto del colonialismo y del neocolonialismo); una ayuda para disminuir ligeramente la media de envejecimiento de lxs residentes de los países receptores; un movimiento de masas que relaja la presión a la que estamos sometiendo al medio ambiente y mejora ligeramente la situación demográfica que habíamos imaginado para el futuro. El resultado serán unas tierras con una composición étnica en la que se perciba diversidad.

Sin embargo la xenofobia y el racismo se encuentran fuertemente instaladas en los países centrales del capitalismo . Como explica Yayo Herrero (1965) en su ensayo Las migraciones en el Siglo de la Gran Prueba:

Cuando en los discursos xenófobos dicen “aquí no cabemos todos”, en realidad aluden a la imposibilidad de que los estándares materiales, políticos y simbólicos que se habían alcanzado solo para algunas partes minoritarias y ricas de la población sean viables para todos los nacionales si llegan muchas personas de fuera con las que haya que compartir.

La realidad incómoda es que efectivamente, no es posible que quepamos todos si los estándares materiales deseados suponen vivir como si existieran varios planetas en vez de uno parcialmente agotado. El bienestar material desigual de los países enriquecidos no se sostiene sobre la base material de su territorio, sino que se satisface acaparando otros territorios y expulsando irreversiblemente a quienes viven en ellos.3

Aquellxs que migran siempre tendrán que poder hacerlo porque es un derecho humano. Se trata de una práctica muy arraigada en las criaturas humanas desde que eran cazadoras-recolectoras y no encontraban seguridad alimentaria o de cualquier tipo en el terreno que ocupaban. Gracias a ella pudimos expandirnos por todo el planeta. Durante varias decenas de miles de años, lo usual era ser nómada. Esa es una característica que solo ha cambiado en los últimos diez mil años. No podemos olvidar que a grandes rasgos, la actual composición de la población en las diversas regiones de la Tierra, además de resultado de la colonización europea y el tráfico de africanxs esclavizadxs, es producto de milenios de oleadas de migración.

Actualmente no habría que poner ninguna dificultad para migrar —como sí hacen las leyes de extranjería y el derecho internacional—, sobre todo teniendo en cuenta que la abundancia de las zonas de privilegio (siguiendo la expresión que utiliza Yayo) se ha apoyado en la colonización primero y la simple explotación a través de empresas después, de un gran número de lugares de los que recibimos migración y que además, a menudo vienen huyendo de una realidad muy violenta y sin perspectivas de futuro. Continuamente nos llegan recursos de estas tierras pero ponemos multitud de trabas al establecimiento en el Norte Global de sus habitantes. Es indispensable traer el café, el cacao, el petróleo, el gas, el litio… Pero es un problema si se trasladan definitivamente aquí personas migradas de donde se producen o se extraen esas materias primas.

En todos los países oponerse a la inmigración, además de negar la expresión de un derecho humano, es estar a favor de una gran injusticia histórica. Esta verdad ha de difundirse especialmente en aquellos que nunca han tenido colonias, pero han utilizado sus empresas para extraer del Sur materias primas convertibles en dinero, explotando a sus habitantes y a su medio ambiente para potenciar un Modo de vida imperial4 en todos estos Estados del Norte, “modo” que es innegociable y que perpetúa unas relaciones económicas y culturales de carácter colonial cimentadas en el extractivismo.

En aquellos que durante años desplazaron ciudadanos y ciudadanas a otros territorios para colonizar es por añadidura, una forma de situarse en contra de algo que podría ser contemplado como una compensación parcial o como un resultado de su afán expansionista del pasado. Como sentencian en los movimientos antirracistas: quien siembra colonización recoge migración. Los crímenes que cometieron los colonizadores bajo el mando de hombres europeos oficialmente cis y heterosexuales fueron demasiado graves: maltrataron, asesinaron, cometieron violaciones y genocidios. Incluso crearon campos de concentración, como hicieron las autoridades alemanas en Namibia. Además, fueron los responsables de una gran destrucción epistemológica, hecho que contribuyó a una colonización cultural que ha seguido existiendo después de la presunta descolonización. Su desprecio por los idiomas locales tuvo la consecuencia de que millones de personas minusvalorasen su cultura y sus lenguas, que fueron relegadas a la condición de dialectos, una ignominia que aún hoy tiene repercusiones. Como señalaba ya en 1986 Ngūgī Wa Thiong’o en su clásico Descolonizar la mente, los colonizadores convencieron a la población de que sus lenguas maternas no eran tan valiosas como las europeas.

En África no solo se colonizó, sino que también se esclavizó a personas y se traficó con ellas para llevarlas principalmente a Abya Yala. En este nuevo continente, quienes de allí eran traídas y sus descendientes, además de asesinatos, violaciones y diversas vejaciones cometidas a menudo por los hacendados y tratantes de esclavizadxs, sufrieron una presión evangelizadora aún más fuerte por parte de los misioneros. 

Ahora resulta moralmente indecente oponerse a que en los territorios europeos se instalen lxs que proceden de otros lugares. La gente que todavía no lo haga, tiene que aprender a valorar las manifestaciones de otras culturas y dejar de votar a partidos que ven la llegada de refugiadxs como un problema y comenzar a hacerlo a los que sí van a representar sus intereses en vez de los del empresariado. La mala atención que reciben quienes buscan refugio, el uso de terceros países donde se instalan cárceles para migrantes5, la inoperancia humanitaria ante las llegadas masivas, que haya quienes se juegan la vida adentrándose en el mar en débiles embarcaciones o colándose escondidxs en partes imposibles de vehículos o en remolques frigoríficos de camiones, sí son problemas. Que contraten a trabajadorxs y les paguen menos dinero por ser extranjerxs, que en áreas rurales tengan que vivir en chabolas, que no haya suficientes subsidios para aquella población que lo necesita, también lo son. Pero que vengan migradxs a establecerse aquí no lo es. Tenemos que saber identificar los verdaderos problemas, en vez de fomentar que personas desfavorecidas ataquen y culpabilicen de todo a otras que lo son más. También los poderes judiciales alrededor del globo deberían dejar de perseguir y criminalizar a quienes se encuentran en situación administrativa irregular. 

1  Personas (en la realidad) y personajes (en la ficción) racializadas cuya única función es cumplir con una cuota.

2 El 14 de mayo de 2022 en Buffalo, Nueva York, diez víctimas, en su mayoría afroamericanas, resultaron muertas en un ataque, con arma de fuego en un supermercado. El atacante transmitió en directo en Internet los terribles asesinatos. El 26 de agosto de 2023 en Jacksonville, Florida, otro hombre a favor del efectivamente existente supremacismo blanco mató a tiros a tres personas no blancas. Ambos publicaron sendos manifiestos. Seguramente se hayan producido más atentados en EE.UU. con motivación racista.

3 Herrero, Yayo: Las migraciones en el Siglo de la Gran Prueba. En Toma de tierra. Bilbao: Caniche, 2023.

4 Alusión al imprescindible libro de Ulrich Brand y Markus Wissen: Modo de vida imperial. Vida cotidiana y crisis ecológica del capitalismo, traducido y editado por Tinta Limón en 2021.

5 Por un lado, tenemos el caso de Albania y los centros cerrados para instalar migrantes pendientes de deportación que creó Giorgia Meloni y que según esta noticia reciben el respaldo de la UE. https://www.elsaltodiario.com/fronteras/meloni-centros-deportacion-migrantes-albania Por otro tenemos el patrocinio en la construcción de centros de detención en Mauritania y en otros países que son escala en los procesos migratorios.