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Infinito

Pero, verdaderamente, ¿era indispensable una organización de carácter religioso? 4/10

La entidad aquí propuesta no va a tener dogmas de fe, aunque ha de construirse en torno a tres principios básicos:

1) Las criaturas humanas somos parte de la naturaleza y dependemos de ella, por tanto necesitamos unos ecosistemas sanos. No somos muy diferentes del resto de seres vivxs, como ellxs somos ecodependientes.

2) Todxs somos interdependientes y tenemos los mismos derechos sean cuales sean los efectos cotidianos de las variables de la interseccionalidad que nos otorgan privilegios o desventajas (el género, la clase social, la edad, la procedencia étnica, la nacionalidad, la orientación sexual, la expresión de género, las capacidades…)

3) Los recursos del planeta son limitados y no se puede pretender un crecimiento económico ilimitado al utilizarlos para producir o al extraerlos. Es necesario habilitar algún mecanismo para conseguir justicia en el reparto de la energía y los bienes que de manera sostenible logremos obtener o extraer de la naturaleza.

Estoy convencido de que se puede construir una religión sin fe, al estilo del pastafarismo o del Satanismo Laveyano1 —pero con unos símbolos menos inquietantes que esta última y menos cómicos que la primera—, cimentada en la noción de comunidad, en los feminismos, el ecologismo, el antirracismo, el anticolonialismo y la lucha LGTBQIA+. Todo lo relacionado con el satanismo irrita profundamente a cristianxs y perturba a una cantidad importante de quienes ya no lo son, que se acercarían a ese satanismo pero no lo hacen por su previo adoctrinamiento en la fe. Nuestra congregación también será acusada de ser satánica, pero no creo que exista ninguna deidad maligna ni Satanás. Muchxs cristianxs piensan que lo que quiere el diablo es que no creamos en él. En tal caso, y por dar gusto a quienes recibieron esa supersticiosa educación, lo escribiré, aunque lo encuentre absurdo: renuncio al diablo. En cuanto a otras alternativas como la del pastafarismo, llamado también la religión del Espagueti Volador —reconocida como tal en algunas tierras como Nueva Zelanda, donde se realizó alguna boda por este rito, mientras que en otras como Polonia fue catalogada como una de las muchas religiones paródicas que existen— su alto contenido humorístico supone que no sea seguida por un número significativo de la población mundial.

El laicismo individualista ha llegado hasta donde le ha sido posible. No obstante, solo se practica de forma masiva en los territorios con mayor IDH, siempre que haya una cultura con tradición crítica y no demasiada adscripción religiosa, condición que no se cumple en el caso de los países de la península arábiga o su entorno. De todas formas, parece como si necesitase de riqueza para seguir aumentando. Es lógico que un modelo así no tenga éxito en Latinoamérica, África o los países del oeste, el centro y el sur de Asia. Además, lo más probable es que en el futuro nuestras condiciones de vida vayan a peor, efecto de la destrucción del medio natural que estamos llevando a cabo —en los últimos años a pasos agigantados—, del caos climático que está sufriendo la Tierra y del desequilibrio que supone que esta tenga unos recursos limitados —a cuyos límites ya hemos llegado—, mientras el régimen capitalista busca siempre el crecimiento infinito. 

Hay que tener en cuenta que en casos de dificultades económicas las instituciones religiosas cobran fuerza, pues tienen una gran función agregante, o en un lenguaje más social, un importante componente comunitario que posibilita la ayuda mutua.

El heteropatriarcado es un rasgo esencial en la formación de las grandes y viejas religiones. Tenía un mayor peso en las sociedades en las que se desarrollaron que el que posee actualmente. Como consecuencia, casi todas consideraron un gran pecado las relaciones homosexuales, los cambios en el género asignado al nacer y fomentaron visiones horribles de las mujeres libres, con el mensaje de que solo podían ser buenas si se comportaban como muñequitas manejadas por los hombres.

Para personas irreligiosas como las de mi entorno, incluso para mí mismo —hasta que hace unos pocos años empecé a urdir este proyecto—, las religiones siempre han supuesto estructuras muy negativas. Se podría considerar que, al tiempo que han ofrecido consuelo ante la muerte, nos han llenado la mente con unos principios absurdos. Ahora bien, yo creo que no tiene que ser siempre así. Esta Congregación del Infinito, no será misógina sino antipatriarcal e inclusiva, en la que se adscriban quienes tengan diferentes creencias no teístas, incluso materialistas. Da la impresión de que para construir una organización de carácter religioso son indispensables planteamientos espiritualistas pero no es verdad, se puede hacer desde el más puro materialismo2.

El sistema patriarcal durante milenios ha dominado ampliamente —y aún hoy lo hace— nuestros pensamientos y comportamientos. Uno de los instrumentos que ha usado para hacerlo son las religiones. Hace falta una nueva realmente diferente: atea/agnóstica (o no teísta), no dogmática y ecologista, que luche contra la supremacía blanca, la colonialidad, este maldito orden patriarcal y la xenofobia. Una que, partiendo del respeto a la tierra y al medio ambiente en general, conociendo los límites del planeta y basándose en la igualdad de derechos y la no discriminación, pueda intentar disminuir la tristeza de la gente ante la desaparición de sus seres queridxs y aminorar la inquietud ante el futuro de su propia muerte, al tiempo que articula nuevas comunidades. Debemos intentar que los contextos en los cuales actuamos sean más igualitarios en este siglo y, si bien, siendo realistas, el androcentrismo va a continuar existiendo y hemos de perseverar en la lucha contra él, debemos conseguir que ya no determine tanto las vidas de las criaturas humanas. Las viejas religiones teístas (y no teístas) siempre lo han sostenido. Incluso en las últimas décadas, cuando sus cimientos han empezado a hundirse, han apuntalado el edificio. Instrumentos muy útiles para intentar impedir que siga siendo hegemónico son la discriminación positiva, la paridad y la herramienta que yo llamo “listas cremallera
queer
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Que si la mujer salió de una costilla, que si no pueden oficiar misa, que si mujeres y hombres (por supuesto, para este tipo de caducas entidades no existen las personas de géneros no binarios) tienen que estar separadxs en los lugares de culto, que si no pueden realizar varias actividades, que si tienen que vestir con decoro, que si no pueden tocar instrumentos musicales, que si tienen que llevar en público el cabello cubierto con tela o peluca… Encuentro de muy mal gusto incidir en que una mujer haya tenido o no relaciones sexuales con penetración y, al no haberlo hecho, aludir a ella después como la Virgen de nosequé o la Virgen de nosecuantitos. Todo está organizado a partir de una terrible misoginia que logra obstaculizar las vidas de las mujeres. Intenta subyugarlas, pero como esto cada vez es más imposible, lo que consigue es ponerles impedimentos y dificultades en la tarea de equiparar su posición en la sociedad con la de los hombres.

Continuamente tenemos noticias de violencia contra las mujeres, de agresiones sexuales y de feminicidios. Son hechos contra los que toda la sociedad ha de seguir luchando cada día. Constituyen todo un sistema de terrorismo machista que se ha ido agudizando quizá como reacción al auge de los feminismos4, que tiene como resultado una gigantesca cantidad de mujeres muertas —también algunas criaturas, víctimas de la abominable violencia vicaria— y que logra infundir miedo a la mitad de la población. 

La Congregación del Infinito debe crear centros comunitarios autónomos donde haya, entre otros, grupos de mujeres en los que se impartan talleres feministas (de los cuales, el más necesario, a mi juicio, sería el de autodefensa para mujeres). La programación de esos centros, además de otros asuntos como su uso para encierros de protesta, sus pautas de limpieza o su horario de apertura, serán decididos por su propia asamblea. Se podrían realizar en ellos, talleres abiertos a todo el público de: agricultura ecológica, permacultura5 (también la urbana), Derechos Humanos y de la igualdad, reparación de bicis, idiomas, cocina vegana, juegos de mesa… Los talleres funcionan como actividades en las cuales, además de aprender, es fácil que socialicemos. 

Igualmente, en cada centro comunitario sería deseable que se reuniese un grupo LGTBQIA+. También se pueden impartir talleres de autodefensa, específicamente dirigidos a quienes nos identificamos dentro del acrónimo. Quizá así, antes de agredirnos, se lo piensen dos veces. Hemos de conseguir que mujeres y disidentes sexuales o de género sean efectivamente respetadxs. Podría suceder que intuyendo que formamos parte de una organización que debería a ser grande, esos machos acostumbrados al uso de la fuerza, no cometan unas agresiones violentas que en ocasiones se convierten en asesinatos y que frecuentemente tienen como víctimas a mujeres cis y trans o personas de géneros no binarios. Es posible que esto nunca ocurra. No obstante, merece la pena intentarlo.

Todas las organizaciones no feministas adolecen de un tremendo exceso de representación masculina (eventualmente señoros o machirulos) en sus cuadros dirigentes. Esta es la condición que produce el verdadero borrado de las mujeres. Demasiadas mujeres que se definen como feministas radicales, aceptan doctrinas tránsfobas y se centran en luchar contra quienes apoyan la causa queer que, por otra parte, también pueden ser feministas radicales. Toda esta lucha a quien beneficia, sin duda, es a los agentes del patriarcado.

Lxs que no vivimos como el sistema patriarcal esperaría, hemos de exhibir más unión, empoderarnos y proyectar una imagen de fuerza, pero para ello tenemos que dejar atrás el individualismo exacerbado que ha sido predominante desde hace bastantes décadas. Debemos organizarnos mejor, al menos de un modo tan eficaz como el de aquellxs que se encuentran todos los fines de semana en sus diferentes templos. En torno a una entidad religiosa diferente a las que conocemos, lo conseguiríamos y podríamos lograr que se formasen multitud de comunidades —autogestionadas y con fuertes relaciones de cuidados entre sus integrantes— de mujeres, personas de géneros no binarios y hombres.

Es indignante comprobar la cantidad de víctimas provocadas en el mundo por las violencias machistas, las agresiones racistas y las que van dirigidas a LGTBQIA+ y está en nuestra mano construir un movimiento fuerte que pueda amedrentar en algún caso a la gente que las comete.

 1 Religión creada en 1966 por Anton Szandor LaVey que fundó en California la Iglesia de Satanás, con una filosofía materialista y muy influenciada  por Friedrich Nietzsche y Ayn Rand.

2 Todas las veces que uso está categoría estoy hablando de una tendencia filosófica que subraya que la materia es la que produce la conciencia. Para otras acepciones del término usaré la palabra consumista.  https://es.wikipedia.org/wiki/Materialismo

3 Unas listas en las que se alternan hombres con mujeres que, en cualquier caso, podrían ser sustituidos o sustituidas por personas
intersexuales o trans, de géneros binarios o no binarios.

4 Al respecto Rita Segato en su texto de 2017 La guerra contra las mujeres sostiene que una función de los feminicidios en México es atemorizar y servir de ejemplo.

5 Como explican en esta web la permacultura es un “sistema de diseño agrícola y social que busca crear sistemas sostenibles y regenerativos que trabajen en armonía con la naturaleza”. A pesar de lo que pueda parecer por esta definición es muy diferente a la agricultura ecológica.  https://www.plataformatierra.es/innovacion/que-es-y-como-funciona-la-permacultura

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Pero, verdaderamente, ¿era indispensable una organización de carácter religioso? 2/10

En determinados ámbitos del subcontinente europeo, las organizaciones de carácter religioso son consideradas unas estructuras del pasado. Sin embargo, en amplias zonas de La Tierra, todavía hoy son percibidas por la mayoría de la población como esenciales para la vida. En diferentes culturas, a la mayoría de la población no les resulta confiable alguien que no siga ninguna. Podemos construir una que apoye más el respeto y la tolerancia que las que sobradamente conocemos. Lxs integrantes de la sociedad de consumo tienden a comportarse de forma individual pero para practicar una religión suelen agruparse. Puedes hacerlo en soledad en la intimidad de tu hogar. Sin embargo, donde se vive realmente es en las celebraciones religiosas grupales. Participamos de manera insuficiente en colectivos, asociaciones, asambleas, cooperativas, sindicatos o partidos políticos —incluso si somos socixs, estamos sindicadxs o afiliadxs— mientras que, se veneran imágenes y/o símbolos de forma multitudinaria en celebraciones religiosas. Baste ver las procesiones católicas (que tienen cofrades para cada determinada talla), el enjambre humano que se concentra en la aldea de El Rocío, en Almonte (Huelva, España), con motivo del traslado de cierta imagen sagrada, o las diversas muestras de fervor en diferentes viejas religiones místicas y de las revelaciones que se producen a lo largo del globo terráqueo, tan llamativas que son mostradas por televisión. La mayor parte de las criaturas humanas solemos adquirir un mayor compromiso con nuestras instituciones religiosas que con cualquier otro tipo de organización.

Considero vieja cualquier religión cuyos relatos tengan más de quinientos años —como los tienen los de la cristiana, la musulmana, la judía, la hindú, la sij o la budista—, independientemente de que tenga fieles que se reúnan en sectas creadas en los siglos XIX, XX o XXI como, por ejemplo la conocida como Iglesia del Palmar de Troya1, que se constituyó a finales del siglo XX, pero en base a un relato que tiene casi dos mil años.

Siempre vemos a los mismos exteriorizando sus creencias y actuando en la vida pública. Las personas claramente antipatriarcales, antirracistas, ecologistas o que somos disidentes de orientación sexual o de género, hemos de aparentar más fuerza de la que mostramos hoy, estar unidas y aprender a defendernos porque vamos a ser atacadas por quienes llevan como estandarte valores que son machistas y conservadores. Y estoy convencido de que para ello es muy útil construir una nueva entidad de carácter religioso.

Necesitamos una estructura que nos organice a quienes creemos que el crecimiento económico infinito no existe, que no se puede favorecer a costa de la naturaleza y que el planeta tiene unos límites; a quienes tenemos como objetivo luchar contra la supremacía blanca, el machismo, la LGTBfobia y la xenofobia, a la vez que construimos una comunidad.

Las religiones nuevas, la mayor parte de las veces no han sido positivas salvo excepciones como, la Wicca, ciertas afroamericanas, el pastafarismo2 y otras paródicas: el jedismo, la Iglesia Maradoniana, la Iglesia de la Eutanasia… Hechos de sobra conocidos respecto a varios cultos, como que la Iglesia de la Cienciología o el movimiento de Osho3 hayan mostrado una afición desmedida por el dinero; que hayan proliferado las sectas destructoras de la personalidad, entre ellas varias de las llamadas religiones ovni; que la Verdad Suprema quisiera provocar en 1995 una masacre en el metro de Tokio con gas sarín4; o que criminalmente hayan empujado a la muerte a sus integrantes, como los suicidios colectivos rituales en los casos del Templo del Pueblo5, Heaven’s Gate6 y Templo Solar7, no significan ni que los viejos sistemas religiosos que intentaron perpetuar la dominación de las mujeres sean las únicas dignas de ser seguidas, ni que debamos adoptar un laicismo individualista. El laicismo individualista se definiría como un comportamiento social en el que, si bien desde las instituciones son apoyadas diversas ceremonias públicas como procesiones o romerías, no hay interés ni en que se forme ninguna comunidad, ni en que seamos religiosxs y, si se da este último caso, es preferible que principalmente lo demostremos en nuestros templos o en la intimidad.

Los medios de comunicación de EE. UU. han mostrado hasta la saciedad la historia de la “Familia Manson”, en concreto de los asesinatos que cometieron8, dando a entender que nuevas formas de convivencia y nuevos cultos alternativos a los que siempre hemos profesado están abocados al desastre, a la violencia y al crimen.

Con estos ejemplos, es muy lógico desconfiar de cualquier iniciativa que pretenda establecer una nueva organización de carácter religioso. 

No me conducen ni el ánimo de lucro ni las ansias de poder, como a los ideólogos de tantas sectas. Más riqueza tampoco podría mejorar de manera significativa mi vida. Como mucho, cambiar de vivienda, darle más tiempo libre a mi marido o colocarme en mejor situación para pagar a quienes me cuidan. Ni restaurantes, ni viajes de vacaciones (donde mejor estoy es en casa con mi ordenador), ni mucho menos usar un yate o un jet privado, como ese selecto grupo de ricos que contamina con inmensas cantidades de CO2 y tanto daño provoca al mundo. Me motiva conseguir una mejor situación general para afrontar la crisis climática, el resto de amenazas ecológicas que debemos encarar, el descenso energético y en la obtención de materiales que nos espera, así como el deseo de profundizar en la unión de las trabajadoras que hizo posibles los Estados del Bienestar9 como el que se mantiene a duras penas en donde vivo. Sería indispensable que se mundializase una forma de redistribución equitativa de las rentas en los próximos lustros, en los que vamos a experimentar una importante disminución de ellas. Un modo de reasignación de recursos similar (aunque más eficaz) al que en la segunda mitad del siglo XX se dispuso para los territorios de Europa Occidental y del Norte como alternativa al sistema económico que regía en los que se autodenominaban del socialismo real, ya que los EE. UU. preferían esto a que nos acercásemos a una forma más igualitaria de repartición de la riqueza. 

Podemos prever que estos sistemas serán más necesarios a medida que los efectos del caos climático sean más patentes y tengamos acceso a menos energías y materiales. Una desafortunada coyuntura que en un principio tendrá como efecto que este tipo de configuraciones estatales sean —aún más— puestas en cuestión. Sin embargo, una situación de escasez que se prolongue en el tiempo, si se encara correctamente, también podría generalizarlas.

Si miramos con atención, comprobaremos que es frecuente que las masas actúen movidas por las religiones. Las historias en las que se basan las viejas están llenas de desigualdad entre hombres y mujeres, de misoginia y de discriminación hacia LGTBQIA+, de modo que si creamos una nueva no puede ser así.

Es cierto que numerosas iglesias cristianas occidentales reformadas progresistas se han acercado a LGTBQIA+. Algunas tienen pastores abiertamente gays y la anglicana, la metodista, algunas baptistas o la Iglesia Protestante Unida de Francia, entre otras, pastoras abiertamente lesbianas o trans. Incluso las hay que bendicen uniones de gays y de lesbianas. Pero también es cierto que otras (reformadas o no) han fomentado las denominadas terapias de conversión, en las que multitud de disidentes sexuales y de género han sido torturadxs. 

Igualmente, es un hecho conocido que numerosos grupos pertenecientes a diferentes antiguas confesiones se han aproximado a movimientos feministas. Aunque siempre lo van a hacer partiendo de relatos claramente misóginos, en los que se señala que las mujeres son seres imperfectos.

Una nueva tampoco debería convertirse en otro “opio del pueblo”, como decía Marx, en una píldora que lo mantiene adormecido, en un bálsamo con el que calmar a las masas cuando sufren por las heridas que causa la injusticia, ante la cual evita que se rebelen.

De manera diferente a la de las religiones místicas y de las revelaciones, la finalidad sería formar una congregación emancipadora catalizadora de una unión ante la adversidad que ciertamente nos espera, potenciando las connotaciones de “comunidad”, “grupo” o “apoyo” que tiene la palabra religión y eliminando otras como “dogma” o “fe”.

1 La Iglesia Cristiana Palmariana de los Carmelitas de la Santa Faz en compañía de Jesús y María es una escisión de la Iglesia Católica en la que Clemente Domínguez (1946-2005) se autoproclamó Papa en 1978. Este antipapado fue heredado y actualmente recae en Josef Odermatt usando el nombre papal de Pedro III.

2 El pastafarismo o religión del Monstruo del Espagueti Volador, desarrollada en 2005 por Bobby Henderson como una protesta social ante la amenaza realizada por el Estado de Kansas, de incluir en las escuelas públicas, la hipótesis teológica del diseño inteligente como alternativa a la teoría de la evolución. Posteriormente adquirió bastante notoriedad gracias a su difusión por varios medios de comunicación. Ya está presente en varios países.

3 Artículo aparecido en eldiario.es

https://www.eldiario.es/cultura/sexo-drogas-religion-colonizo-estadounidense_1_2201397.html

4 Noticia aparecida en el diario La Vanguardia

https://www.lavanguardia.com/hemeroteca/20190226/46692776938/verdad-suprema.html

5 Entrada sobre el Templo del Pueblo en Wikipedia.   

https://es.wikipedia.org/wiki/Templo_del_Pueblo_de_los_Discípulos_de_Cristo

6 Artículo aparecido en la revista Gq

https://www.revistagq.com/noticias/articulo/heavens-gate-secta-new-age-nike

7 Noticia en el diario 20minutos

https://www.20minutos.es/noticia/167881/0/secta/templo/solar

8  El 9 de agosto de 1969, integrantes del grupo articulado en torno a Charles Manson, actuando bajo sus instrucciones específicas, mataron a la entonces conocida actriz Sharon Tate y otras cuatro personas que se encontraban en su casa, así como de dos más al día siguiente. Entrada sobre la “Familia Manson” en Wikpedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Familia_Manson

9 Soy consciente de que el enriquecimiento de Europa a través de la colonización o el tráfico de esclavizadxs añadido a la amenaza del autodenominado “socialismo real” también propiciaron el establecimiento de estos sistemas. Sin embargo, estoy convencido de que aun en una situación de descenso energético y de recursos, todos los países podrían tener algo similar a los actuales Estados del Bienestar sin explotar ningún territorio.