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¿Cómo nos hemos organizado históricamente? ¿Qué está sucediendo en los últimos siglos? 8/9

Taslima Nasrin, nacida en 1962 en Bangladés, ha publicado varios textos pero la mayoría de sus obras están prohibidas en su país, del que se exilió tras vivir arrestada en su domicilio a finales del siglo XX, residiendo después en varias localidades de Europa y Norteamérica. Intentó establecerse en el Estado de Bengala Occidental en India, pero en 2008 el gobierno de ese país le pidió que por problemas de seguridad lo abandonara. Actualmente está afincada en Nueva Delhi, India. Trabajó como ginecóloga, aunque se ha dedicado más a escribir y ha denunciado en numerosas ocasiones el maltrato que han recibido siempre las mujeres por parte de los diferentes sistemas religiosos, un hecho que afecta a miles de millones de personas y que ha de cambiar, por lo menos lo haría con la que aquí se propone. Según ella el conflicto ideológico entre el islam y las demás religiones no es tal, sino que realmente es una batalla entre los sectores fundamentalistas y la laicidad. Según declaró al medio indio The Federal: “prácticamente no hay diferencia entre un fundamentalista judío, cristiano, musulmán o hindú”1.

Ibtissame “Betty” Lachgar nació en 1975 en Marruecos. Es atea, feminista, activista de los derechos humanos y defensora de LGTBQIA+. En 2009 cofundó el movimiento MALI (Movimiento Alternativo por las Libertades Individuales) para en sus propias palabras: “romper los tabúes, luchar por todas las libertades individuales, la igualdad entre las mujeres y los hombres, además de los derechos sexuales y reproductivos, tales como la libertad sexual, los derechos LGBTI e, incluso, el derecho al aborto; así como el fundamentalismo religioso y las discriminaciones”. Forma parte de las pocas activistas marroquíes que se atreven a asumir públicamente su ateísmo. En verano de 2025 fue detenida por ofender a Dios con un mensaje en su camiseta con el eslogan “Alá es lesbiana” que publicó en sus redes sociales. En septiembre se efectuó el juicio y fue condenada a dos años y medio de prisión.

Taslima Nasrin, y Betty Lachgar son acusadas regularmente de ser islamófobas. Es posible que a veces caigan en ello, si bien el hecho de que se trate de mujeres educadas en sociedades islámicas convierte su situación en algo muy diferente a las circunstancias de alguien que ha crecido por ejemplo, en culturas cristianas o hinduistas, que muestra (en ocasiones, sin disimulo pero sin reconocerla) su islamofobia. Considero que las críticas a cualquier religión son diferentes cuando has sido educadx en ella. No es igual un islamófobo sueco hablando de lo mucho que oprime el islam a las mujeres, o una funcionaria del gobierno francés que prohibe el uso del hijab en las escuelas públicas en pos del laicismo mas absoluto, que Nasrin o Lachgar. Siguiendo ese razonamiento, es posible que este texto ataque en repetidas ocasiones al cristianismo y podrá ser acusado de ateo o de ir en contra de las viejas religiones patriarcales sin embargo, sería ridículo que se lo calificase como cristianófobo porque el Estado en el que he crecido, vivo y escribo está marcado en su cultura por la religión cristiana católica, que se profesa en aplastante mayoría.

La mayoría de lxs autorxs y activistas aquí detalladxs son occidentales y han seguido el camino de la libertad religiosa y el descreimiento que ganaron fuerza en la Europa del siglo XVIII, tras dos siglos en los que las diferentes sectas del cristianismo se enzarzaron en sangrientas guerras religiosas entre ellas, fuentes de sufrimientos que impulsaron a mucha gente a concluir que se estaría mejor sin religión. Quienes, gracias al estudio de sus obras, hayan adquirido amplios conocimientos sobre ellxs podrían juzgar (con razón), que estas últimas páginas son una revisión muy simplista de sus doctrinas filosóficas o de sus escritos. Pero solo he tratado de exponer que los pilares que sustentaban las religiones teístas han sido puestos en cuestión en los últimos siglos.

En esta lista no se podía incluir a Charles Darwin (1809-1882) puesto que, a pesar de que su teoría de la evolución apoyada en la selección natural ayudó a desmontar el Creacionismo y el argumento del diseño inteligente a favor de la existencia de Dios, lo cierto es que no cuestionó abiertamente en ningún texto su existencia. Apenas en una carta privada confesó, después de elaborar la Teoría de la Evolución, que no creía ya en “la Biblia como revelación divina y por lo tanto en Jesucristo como el hijo de Dios”2. Ni siquiera en la autobiografía que escribe pocos años antes de morir y que se publica de manera póstuma se atreve a declararse ateo, agnóstico, deísta o panteísta. ¿Y quién sabe si alguien eliminó algo?

El hecho de que la mayoría de las personas que menciono sean occidentales no significa que el ateísmo sea un desarrollo occidental. Ni mucho menos. Cuando aquí nadie podía admitir que no creía en la existencia de ningún dios, en otros lugares sí que era posible. En India, Estado que sufre episodios de violencia por los choques entre partidarios de las múltiples creencias y supersticiones, coexisten desde hace varios siglos religiones como la hinduista, el islam —frecuentemente perseguido en violentos brotes de islamofobia nacionalista—, la sij, el budismo, la jainista o el zoroastrismo, entre otras, y existieron tradicionalmente filosofías ateas como la chárvaka. La filosofía chárvaka de materialismo indio fue muy crítica con la religión hinduista. Los textos ateos eran destruidos por integristas del hinduismo, así que no se conservan los de la filosofía chárvaka. Dentro de la hegemónica religión en India, las antiguas escuelas samkhya —que empezó siendo una escuela filosófica atea y luego fue deísta— y mimamsa no aceptaban que hubiera varios dioses que se comportasen según el modelo teísta. 

El jainismo es una religión no teísta que sí cree en el karma, pero no reconoce la autoridad de los textos sagrados del hinduismo y que es seguida por alrededor de cuatro millones de fieles. Tampoco cree en los dioses del panteón hindú ni en otro dios creador. Sostiene que el universo, que es el resultado de las leyes de la naturaleza, está lleno de vida y que todos los seres poseen un alma más o menos compleja. La ahimsa es una doctrina que también aparece en el budismo y en el hinduismo, pero especialmente entre jainas. Se trata de un precepto filosófico que aboga por la no violencia y el respeto a todas las formas de vida, sobre todo las animales. A raíz de estos pensamientos es muy popular en este sector de la población la dieta vegetariana. Quienes practican el jainismo, con sus creencias y llevando una vida guiada por la no violencia, en la que observan el ayuno y la mortificación del cuerpo, esperan detener la rueda de las sucesivas reencarnaciones y pasar al nirvana, un estado de liberación del sufrimiento.

Además en China, Japón, Asia sudoriental y Corea casi siempre han podido expresar su opinión individuxs ateos o no teístas.

Ciertamente, el ateísmo no es un desarrollo exclusivamente occidental. Sin embargo, la noción de laicismo tal y como la conocemos ahora, sí que es de origen europeo y es necesario tomar precauciones al trabajar con ella, pues a veces tiende a apuntalar un eurocentrismo que cada día es más problemático para la convivencia de los diversos pueblos.

1 Frase extraída de un artículo en el medio indio The Federal  https://thefederal.com/states/south/karnataka/taslima-nasreen-likens-hijab-to-chastity-belt-of-the-dark-ages/

2 Noticia sobre la subasta en 2015 de dicha carta privada en El País. https://elpais.com/elpais/2015/09/08/ciencia/1441706579_830162.html